Estuve toda la noche dándole vueltas a lo ocurrido en el despacho del sustituto de Ed.Física. No me daba sacado de la mente la imagen de ellos dos. Me volvía loca solo de pensar lo que podían estar haciendo en estos momentos; si él podía estar.....
-No-grite en voz alta sin darme cuenta y en ese instante ya empece a oír ruidos provenientes de la habitación de al lado debía de ser mi madre. Ella siempre se preocupa mucho en todo lo relacionado conmigo. Desde pequeña cada vez que tenía alguna pesadilla me acompañaba hasta que me durmiera. Por ello, cada vez que algo de esto sucede viene a mi cuarto a ver como me encuentro. Momentos después oigo golpes en la puerta.
-Si puedes pasar, mamá- digo- Y cuando espero encontrarme a mi madre parada viéndome con cara de pena como hace siempre en cambio me encuentro a mi padre con su rostro de mala leche como diciendo para si mismo "porque me hacen esto" y por este motivo, me empiezo a reír sin parar, descontroladamente por ello, segundos más tarde se oye un portazo en toda regla "que bien merecido me lo tengo"- pienso en voz baja- Y ahora a dormir que mañana hay que levantarse temprano- digo para mis adentros concienciándome así de cumplirlo o al menos intentarlo.
Al día siguiente todo iba de mal en peor. Primeramente cuando me levanto y voy a la ducha, la encuentro estropeada supuestamente la están arreglando pero claro eso no lo podían haber dicho ayer no. En segundo lugar, el autobús para ir al colegio paso de largo mi casa y por esa razón, no me quedó otro remedio más que ir andando. Y ese fue el motivo por el cual, mi vestido nuevo quedo manchado de barro por culpa de un gilipollas de un coche que en vez de respetar los pasos de peatones como hace la gente normal pisa el acelerador a unos escasos metros del semáforo y por consiguiente me rocía entera. Vamos, una mañana redonda.
Minutos después; cuando me encontraba a poca distancia de la entrada del colegio no me sentía con el suficiente valor de encararme con Ian. Tenía unas ganas tremendas de llorar y no entendía la causa de tal estado de ánimo. Mi subconsciente me decía que era por el día tan desastroso que llevaba; pero, yo sabía en el fondo que era por ese hombre. No sabía lo que ocurriría con él y ese era el gran fundamento de mi desesperación.
Ya era última hora de la mañana y seguía sin saber nada de el. Ni se había molestado en mandarme un mensaje comunicándome que no tendría tiempo para hablar sobre la propuesta.
No obstante, yo no me iba a quedar con la incertidumbre de saber que decisión había tomado- pensé para mi interior-; aunque me había dicho que si, tenía miedo de que hubiese cambiado de opinión. La primera vez que me lo pregunto se veía muy seguro de su proposición sin embargo, en estos momentos no sabía que tan entusiasmado estaba con mi ayuda en el viaje. Por eso, no quería demorarlo más.
Me disponía a ir a su despacho, cuando de pronto una mano me agarró por detrás el hombro. Intuía perfectamente de quien era esa mano, pero esperé hasta que decidió hablar.
-______ tiene un minuto -me dijo ansioso- ¿Tendrá prisa para quedar con la "pija" esa?- cavilé para mis adentros-
- Pensaba que ya no se acordaba de lo que habíamos hablado ayer como no me había buscado en todo el día- repliqué cabreada pero a la vez con voz angelical-
- No es eso -me informó con voz triste- En esos instantes lo noté apagado como si algo en su vida no andará bien. Me conmoví al verlo así. Yo no era una persona dura pese a que a menudo lo intentaba aparentar. Por eso, me sentí tentada a agarrarle la mano en señal de apoyo y eso hice.
- ¡Que hace!- me dijo alarmado- ¿Quién le ha dado el derecho de cogerme la mano? ¿Se ha vuelto loca?- me grito tan fuerte que me asustó y me eché hacia atrás de la impresión que me causo su arrebato. El vio mi gran conmoción y se sintió culpable al momento.
-Perdóneme. Yo .... -no daba articulado palabra alguna. Se notaba tenso a la vez que intranquilo. Nunca lo había visto en este estado desde que estaba aquí como profesor en el instituto. Hoy, se percibía que necesitaba que alguien le tendiera la mano y yo era la única persona que podía hacerlo.
- Cuénteme por favor- le suplique- Igual le puedo ser de ayuda para algo- lo miré con una minúscula sonrisa en mis labios para alentarlo a que me contase lo que tanto le atormentaba.
- Yo...No sé que decirle... Mi vida está patas arriba... Todo anda mal no hay nada en su sitio.... Me siento perdido....- esas fueron las únicas respuestas que me dio. Se podía ver que intentaba ser más abierto pero, no lo conseguía. Sus ojos me imploraban algo pero no sabría decir lo que. Algo me incitó a continuar con mi cercanía; pero no debía era mi profesor. No podía tener ninguna clase de sentimientos hacia él de la forma en la cual yo lo estaba sintiendo. Estábamos tan pegados que nuestros cuerpos casi se rozaban y él me observaba de una forma tan dulce..... Era todo demasiado extraño.....
__________________________________________________________________
Lo siento, lo siento mucho por tardar tanto tiempo en subir capítulo al blog lo que pasa es que he estado con tantos exámenes que no he tenido tiempo para escribir. Además, soy bastante vaga y las dos cosas juntas suponen un boom!!! Pero bueno espero recompensaros con este nuevo relato.
Un beso muy grande de mi parte.
Minutos después; cuando me encontraba a poca distancia de la entrada del colegio no me sentía con el suficiente valor de encararme con Ian. Tenía unas ganas tremendas de llorar y no entendía la causa de tal estado de ánimo. Mi subconsciente me decía que era por el día tan desastroso que llevaba; pero, yo sabía en el fondo que era por ese hombre. No sabía lo que ocurriría con él y ese era el gran fundamento de mi desesperación.
Ya era última hora de la mañana y seguía sin saber nada de el. Ni se había molestado en mandarme un mensaje comunicándome que no tendría tiempo para hablar sobre la propuesta.
No obstante, yo no me iba a quedar con la incertidumbre de saber que decisión había tomado- pensé para mi interior-; aunque me había dicho que si, tenía miedo de que hubiese cambiado de opinión. La primera vez que me lo pregunto se veía muy seguro de su proposición sin embargo, en estos momentos no sabía que tan entusiasmado estaba con mi ayuda en el viaje. Por eso, no quería demorarlo más.
Me disponía a ir a su despacho, cuando de pronto una mano me agarró por detrás el hombro. Intuía perfectamente de quien era esa mano, pero esperé hasta que decidió hablar.
-______ tiene un minuto -me dijo ansioso- ¿Tendrá prisa para quedar con la "pija" esa?- cavilé para mis adentros-
- Pensaba que ya no se acordaba de lo que habíamos hablado ayer como no me había buscado en todo el día- repliqué cabreada pero a la vez con voz angelical-
- No es eso -me informó con voz triste- En esos instantes lo noté apagado como si algo en su vida no andará bien. Me conmoví al verlo así. Yo no era una persona dura pese a que a menudo lo intentaba aparentar. Por eso, me sentí tentada a agarrarle la mano en señal de apoyo y eso hice.
- ¡Que hace!- me dijo alarmado- ¿Quién le ha dado el derecho de cogerme la mano? ¿Se ha vuelto loca?- me grito tan fuerte que me asustó y me eché hacia atrás de la impresión que me causo su arrebato. El vio mi gran conmoción y se sintió culpable al momento.
-Perdóneme. Yo .... -no daba articulado palabra alguna. Se notaba tenso a la vez que intranquilo. Nunca lo había visto en este estado desde que estaba aquí como profesor en el instituto. Hoy, se percibía que necesitaba que alguien le tendiera la mano y yo era la única persona que podía hacerlo.
- Cuénteme por favor- le suplique- Igual le puedo ser de ayuda para algo- lo miré con una minúscula sonrisa en mis labios para alentarlo a que me contase lo que tanto le atormentaba.
- Yo...No sé que decirle... Mi vida está patas arriba... Todo anda mal no hay nada en su sitio.... Me siento perdido....- esas fueron las únicas respuestas que me dio. Se podía ver que intentaba ser más abierto pero, no lo conseguía. Sus ojos me imploraban algo pero no sabría decir lo que. Algo me incitó a continuar con mi cercanía; pero no debía era mi profesor. No podía tener ninguna clase de sentimientos hacia él de la forma en la cual yo lo estaba sintiendo. Estábamos tan pegados que nuestros cuerpos casi se rozaban y él me observaba de una forma tan dulce..... Era todo demasiado extraño.....
__________________________________________________________________
Lo siento, lo siento mucho por tardar tanto tiempo en subir capítulo al blog lo que pasa es que he estado con tantos exámenes que no he tenido tiempo para escribir. Además, soy bastante vaga y las dos cosas juntas suponen un boom!!! Pero bueno espero recompensaros con este nuevo relato.
Un beso muy grande de mi parte.